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lunes, 1 de mayo de 2017

SERVUS, SER ESCLAVO EN ROMA

SERVUS, -i (masculino)

- esclavo, criado, siervo.

 

Todas las  fuentes citan abundantemente el término servus y en todas las épocas; así lo vemos en Plauto, Catón, Cicerón, Suetonio, Gayo, Ulpiano y el Digesto, por ejemplo. El esclavo es considerado siempre como una cosa, aunque realmente se trata de una cosa con capacidad activa y esta concepción continúa en la historia de Roma definida frecuentemente por la terminología de instrumenta vocalia.

Servus designa el siervo o esclavo bajo el punto de vista jurídico o político:
  • aquel que se encuentra en esclavitud según la ley
  • aquel que se encuentra en esclavitud en virtud de la misma ley por la cual el esclavo es tal
  • aquel que sirve como esclavo
Servus es un término de sentido general al lado de mancipium, captivus, famulus, verna, minister y adjutor, que designan condiciones particulares de esclavitud. En el derecho romano, servus es el ser humano carente de libertad y desprovisto de personalidad jurídica por encontrarse en la consideración de cosa. En el derecho antiguo se le consideraba res mancipi y en todo el derecho romano fue tenido como cosa: los siervos están bajo el poder de sus señores y esta potestad es del derecho de gentes.
Poco a poco, se fue reconociendo al servus alguna capacidad en sus relaciones con el dueño y en la esfera privada, pues llegaron a poseer un peculium (propiedad, ahorro) y gozar de alguna consideración jurídica. No obstante, un servus es una propiedad sujeta a las reglas y procedimientos de la propiedad respecto a venta, alquiler, robo, multiplicación natural, etc.; solamente cesa su status cuando se pone por obra una declaración de libertad.

A la esclavitud se llegaba por distintos caminos y en ella podemos incluso encontrar ciudadanos romanos que habían incurrido en algún delito o que simplemente debían pagar sus deudas con sus personas.

Las causas principales de esclavitud son las siguientes:
  1. Nacimiento.  Nace esclavo el hijo de madre esclava, aunque sea concebido por obra de hombre libre. En un principio, la condición del nacido era la que tuviera la madre en el parto, pero en el derecho clásico se reconoció la libertad del hijo, si la madre fue libre en algún instante de la concepción: en derecho de gentes, el hijo de mujer esclava y del hombre libre nace esclavo, mientras que el hijo de mujer libre y de esclavo nace libre (Gay. 1, 82). A este esclavo nacido en casa se le denomina verna, independientemente de su sexo.
  2. Cautividad de guerra. Es la causa más importante de esclavitud (captivus). Eran esclavizados los prisioneros hechos a pueblos no amigos ni aliados de Roma, aun sin declaración de guerra, que era necesaria, en cambio, cuando se trataba de pueblos que tenían tratados de alguna especie con Roma. Esos prisioneros de guerra eran vendidos como esclavos. También son esclavos los ciudadanos romanos apresados por el enemigo, más el ius civile Romanorum sólo considera servi iusti a los prisioneros hechos por Roma.
  3. Importación de esclavos del exterior. Una verdadera trata hacía estragos en el Mediterráneo oriental. Durante los tres últimos siglos de la República, los piratas crearon sobre las semidesiertas costas orientales de la cuenca mediterránea (Iliria, Cilicia, Chipre) verdaderos estados con fortalezas y flota. Uno de los beneficios de la piratería era la venta de cautivos y cautivas arrebatadas por sorpresa en Grecia, Asia Menor, Siria, etc. El gran mercado de los esclavos era Delos, donde, según Estrabón,  algunos días más de 10.000 desgraciados eran sacados a subasta.
  4. Condena penal. Caían en esclavitud los condenados a penas graves (servi poenae)
  • por deudas:  addictus, nexus, obaeratus, obnoxius. No son esclavos, porque no se concibe que un civis sea tal dentro de Roma, pero su libertad resulta disminuida por la atadura o sujeción de su persona a la disposición del acreedor. El deudor, una vez pagada la deuda, sigue siendo libre; mientras que el esclavo pasa a ser liberto.
  • insolventes: hombres libres que se encontraban en esclavitud por causas legales, casi no se diferenciaba de la esclavitud. Estaban asimilados aquellas personas que habiendo sido rescatadas de cualquier enemigo, debían ganarse la suma del rescate.
  • por no inscribirse en el censo: incensus (podía ser vendido como esclavo trans Tiberim y su patrimonio incorporado al erario público. Durante el reinado de Servio Tulio así se hizo, pero con el tiempo se sustituyó la esclavitud con otra pena)
  • por sustraerse al servicio militar. Suetonio cuenta que algunos hombres para escapar al reclutamiento forzoso se inscribían como esclavos y caían en la esclavitud forzosa porque otras personas se aprovechaban de esta situación.
  • por ser sorprendido in fraganti delito de robo.
  • por ingratitud hacia el patrono, si se era liberto.
  • etc.
Vemos en Quintiliano (Ins. Orat. 3,6) que distingue entre servum esse (ser esclavo) por nacimiento, cautividad o importación y servire (estar en esclavitud), el hombre libre que ha caído en esclavitud; pero las diferencias para las personas eran mínimas.

Existían además otras situaciones afines a la esclavitud que citaremos rápidamente:
  • Auctoratus: ciudadano romano que se alquila como gladiador a un empresario. A veces eran soldados sin porvenir.
  • Colonus: persona ligada a la tierra por una relación de colonato, condición que transmite a sus descendientes. Este nombre sufrió a lo largo de la historia diferentes variaciones.
  • Homo liber bona fide serviens: el hombre libre que sirve de buena fe como esclavo.
  • Humiliores: categoría o clase social afín a la esclavitud. Las penas eran similares.
  • In loco servi: el abandono o venta del niño por sus padres fue en el mundo romano otra fuente de esclavitud. Esta práctica existió con frecuencia entre los romanos a pesar de las disposiciones legales y de las opiniones moralistas.
En cuanto a las mujeres el término serva, -ae para ellas era raro, pues el femenino que se opone a servus es ancilla. El primero designa la condición jurídica de la mujer esclava y el segundo, la función que desempeña. Los buenos escritores no emplean la forma serva sino en ciertos pasajes jurídicos o que se apoyan en algún punto del derecho.
Ancilla era el término acostumbrado para la esclava adulta. Solía gozar de algunos privilegios concedidos por el propietario con el fin de incrementar en ella la natalidad. De este modo las ancillae que tenían tres hijos estaban exentas de trabajo y aquellas que tenían más de tres conseguían la libertad.
La situación de los esclavos cambió algo durante el Imperio. En este periodo las relaciones entre los esclavos son más humanas y los vínculos familiares entre ellos más estrechas; así se deduce de las inscripciones  halladas donde ya no aparece la palabra "convivente", sino mujer o marido y que también mencionan a sus hijos, a sus padres, a los hermanos o hermanas; además,  la ancilla aparece con el nombre de "uxor", e incluso le es permitido tener algunos negocios como podemos leer en el Digesto (Dig. 14, 4,5).


La esclavitud en la Roma antigua es un fenómeno complejo que comenzó a desarrollarse ampliamente después de las grandes conquistas. En el siglo IV a.C. Roma tenía una economía campesina que constituía un primitivo sistema de vida agrícola en el que todos trabajaban en los campos, empleando sólo en ocasiones excepcionales ayuda de algunos esclavos o clientes, ligados desde tiempo inmemorial a las familias aristocráticas por lazos religiosos. Pero, más tarde, la nueva riqueza se prodigó en parte en el consumo suntuario, en tierras italianas compradas a los pobres mediante pago o por la ejecución de hipotecas y también en esclavos. De este modo, Roma e Italia vieron afluir año tras año prisioneros de guerra capturados por las legiones en todos los campos de batalla de Oriente y Occidente.
A consecuencia de la guerra se formó rápidamente un sistema de esclavitud a finales de la República con sus fenómenos económicos, sociales y políticos. La esclavitud se desarrolló como sistema económico y el esclavo se convirtió en la base  de la economía romana. Los esclavos procedían de los lugares más diversos a causa de la guerra y otros muchos eran importados de la periferia "bárbara". En ocasiones estas gentes de las fronteras llegaban a venderse ellos mismos o a sus hijos como esclavos cuando la muerte por hambre era la única alternativa.